Anthropic ha acordado pagarle a Google unos 200.000 millones de dólares a lo largo de cinco años para contar con más capacidad de cómputo, según fuentes cercanas a las negociaciones citadas por The Information. El acuerdo forma parte de una relación más amplia en la que ambas empresas buscan beneficiarse mutuamente.

También hay otro matiz a destacar: que las grandes empresas de inteligencia artificial como Anthropic u OpenAI siguen necesitando a las grandes tecnológicas. Necesitan su capital, su infraestructura y su distribución. Y las grandes tecnológicas, a su vez, necesitan a las empresas de IA para demostrar que están en la vanguardia de la tecnología.

A cambio, Google Cloud aportará 5 gigavatios adicionales de capacidad de cómputo. De esta manera, Google invierte en Anthropic y Anthropic gasta ese dinero en Google. Se trata de un círculo virtuoso que beneficia a ambas partes en el competitivo mercado de la inteligencia artificial.

Este tipo de acuerdos millonarios refleja la creciente interdependencia entre las startups de IA y las grandes tecnológicas. Mientras las startups necesitan capital y capacidad de cómputo, las tecnológicas buscan asociarse con los desarrolladores de modelos más prometedores para no quedarse atrás en la carrera por la inteligencia artificial general.